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4/04/2008

Llaneros solitarios: sobre esas pequeñas agencias henchidas de talento y poca vision

Caminar solos es cómodo. No tienes que rendir cuentas a nadie. Ni siquiera a tu propio criterio.
Te puedes regodear en tus ideas. Embarrarte en tus vanas disquisiciones. Hacer todos los brindis al sol que quieras.
Lo digo por esas agencias con más talento que vision. Esas agencias que están hechas de compromiso personal y autista. Esas agencias que no contemplan sumar, integrar, superar. Vivir en pequeño es cómodo. No causa problemas. Te bastan con tu par de obsesiones.
Pero en pequeño y singular no se suman fuerzas ni talentos. Se mira todo desde el balcón de los solitarios cuando las cosas grandes suceden en la plaza, alli donde nos tenemos que atrever a debatir y comprometer nuestras ideas. Sé que esto de las agencias es un negocio y sobre todo una forma de vida. Sé tambien que compartir resulta doloroso porque todos somos dados a compartir la pobreza pero nunca la abundancia.
Pero me resisto a contemplar como la falta de vision y de sentido del riesgo frustra la posibilidad de encauzar proyectos que sumen, que sean más colectivos y más interesantes, porque recogen matices y alientan ambiciones.
Compartir es crecer. La inteligencia es plural o no es inteligencia ¿a qué esperamos? ¿Acaso a los tiempos difíciles que no han de tardar en llegar?
Hay que tomar posiciones, hay que construir. Solo los equipos sobreviven y avanzan.
Porque juntos somos más.

3/28/2007

Planificación de rostro humano : hay que dar luz a lo opaco

¿Será timidez? Durante años, casi décadas en Vinizius hemos sido muy opacos. Demasiado tal vez.
Y entre los más opacos nadie como el departamento de planificación estratégica. Aunque si es cierto que contamos con un más o menos manifiesto buen nombre, no es menos cierto que que los miembros del planning department no suelen salir en los papeles.
Vaya aquí un homenaje a “mis chicos del coro”. Los de hoy porque los de ayer ya hace tiempo que abrieron las alas como son Antonio Núñez, Ángel Vila o Pablo Foncillas. Estos son los que hoy viven a pie de trinchera

Este es el equipo de planificación estratégica en su versión carente de dinosaurio (es decir, yo, mi me conmigo ausente). Jordi, Agnes, Beatriz, Ingo, Cristina, Rubén, Magali. Cada uno con su background y su experiencia, pero a diferencia de muchas agencias :
- integrados en todas las cuentas con específicos account assignments.
- Formando equipos para proyectos específicos
- Implicados en todos los procesos de new businessSi la experiencia es un grado, Cristina Alcaraz los tiene todos. Prácticamente ha desarrollado toda su carrera en Vinizius Y&R. Y ,como yo, ha sido “cocinero antes que fraile”, es decir, ha pasado por otros departamentos funcionales (cuentas) lo que hace que aborde la planificación como servicio a los clientes y no tanto solo como “función” o “practica”.

¿Su fuerte? Una acentuada empatía hacia los clientes y sus problemas y una rara visión de que su trabajo es parte de los procesos que “conforman” el negocio con el cliente. Ha sabido vivir hasta las entrañas los clientes, incluso trabajando en proyectos dentro de su instalaciones, “intimando” con todos los departamentos funcionales del cliente. En alimentación lo sabe todo, o casí. En esencia ama el negocio y (como yo) hace del planning su peculiar abordaje.

Excelente conceptualizador, flamboyant “presenter”, Rubén Miramontes ha crecido literalmente en la agencia, desde sus inicios como “meritorio” en prácticas, hasta asumir responsabilidades en ámbitos de innovación de clientes clave en el territorio de la alimentación. Pero su principal virtud es la frescura “creativa” y el gusto por los proyectos versátiles y plurales. Es indudablemente un “planner seductor” de esos que llevan chistera. Y eso a pesar de tener un jefe obsesionado con aquello de “concentración es verdad, dispersión es error”. Lo suyo es el “inspirational thinking”.



Gallego y catalán a partes iguales, le gusta disfrutar de sus amigos y de la vida, pero aun así nunca abandona sus responsabilidades ni se asusta si es que hay que ponerle horas al asunto.

Beatriz Fezzany es francesa. Organizada. Metódica. Serena. Silenciosa. Sin ella el mundo de Y&R no estaría a nuestro alcance. Y nosotros (desafortunadamente) tampoco estaríamos al alcance del mundo. Comenzó su labor como Internacional Coordinator y ha sido durante años nuestro ángel para descubrir en algún remoto confín alguna pista que alumbrara nuestro poco saber de cualquier cosa.

Pero quiso pasar a las trincheras, es decir, a estar y llevar clientes. Hoy combina clientes de cultura multinacional con otros de nacionales, mas intuitivos pero no por eso menos interesantes. En ningún caso pierden brillo, sus ojos verdes en particular. Beatriz nos ayuda a encontrar brillos de saber en cualquier apartada oficina y analiza con rigor quirúrgico a través de de benchmark que siempre aportan ideas y estímulos. Su afición y casi vicio: acompañar a los clientes en suculentos store checks de los que siempre vuelve con algo sabrosa que probar.
Ingo es un extraño fenómeno de la naturaleza. Holandés y catalán parece resultado de la “invasión” Neerdanlesa que ha vivido Barcelona desde tiempos del Dream Team. En realidad Ingo Kerstjens, es hoy un singular planner entregado a la gestión de la innovación en cuerpo y alma, cada vez más neutral en sus planteamientos. A la experiencia en el ámbito de innovación le brinda o mejor suma una visión muy amplia y poco limitada por las “estrecheces” culturales. Pero si algo caracteriza a Ingo es su apertura a nuevas tecnologías y nuevas formas culturales. Como buen holandés, diría incluso que como buen catalán , que también lo es por accidental nacimiento, está acostumbrado a un país pequeño en el que el ingenio, la curiosidad y el atrevimiento son armas de supervivencia. Pero sobre todo Ingo es nuestro músico particular con el piano o tatareando. Quien sabe si algún día cuelga los hábitos y empieza a vivir mejor con la música.
Los números no tienen misterio para él. Ha sido profesor en la UPB y maestro de investigadores. Pero lo que hace especial a Jordi Gimenez es que dialogo con los números, los interroga y logra que hablen en lenguaje humano. Para el las herramientas numéricas no son un fin, sino un principio para definir teorías.

Ciertamente hace crujir las cifras, pero su intención es “bondadosa” ofrecer un concepto o guía con una certidumbre razonable. Sin embargo en realidad lo que le gusta a Gimenez son los conceptos, aquello que todavía no es tangible y que debera ser sometido a escrutinio. Le apasionan las ideas ingeniosas y le tienta el concepto-slogan por mucho que a los creativos se les inflamen las meninges con tozudas ocurrencias de las que con talento siempre se saca algo. Digamos que es dionisiaco, que le gusta la vida, que es volcanico, que no siempre sigue los convencionalismos y que es tan insistente en sus obsesiones como el monstruo de las galletas ¿os hacéis una idea?
Esta nave de locos no es un lugar donde el orden y las buenas costumbres republicanas sean fáciles de sobrellevar. Pero Magali Folmer nos soporta con dignidad y grandeur propia de una hija de la Republica que invento la Civilización o casi. Magali tiene una fuerte sensibilidad psico-social y una curiosidad innata por nuevas formas de plantear nuestro pensar sobre el negocio. Serena, tranquila aporta ese punto de “concentración” que a veces nos falta a los latino-ansiogenos. Le gusta mas la reflexión el fondo de la cuestión o el inner-concept si es posible con tufillo social al estilo Apostrophes con un Levy de turno en una postmoderna velada volteriana.
Su escuela es la del intelectual francés mediático que “alumbra” un concepto que sirve para definir con cierto aire de legitimidad lo que el sentido común dicta. Francamente lo que los planners intentamos hacer para que nos paguen un sueldo (justo o no)

Todo tiene un principio. Y Agnes le ha llegado el suyo. Tiene el don del entusiasmo y del oído. Vamos, que le gusta lo que hace y le gusta aprender a hacerlo. Es laboriosa como todos los que un día empezamos a descubrir que cada día era un capitulo de un interminable libro de hallazgos. ¿su virtud? Inocularnos el poder y la inteligencia que tiene la curiosidad atrevida y un punto inocente.

Y mientras ¿Qué hace Don Antonio? Discute y especula, poco más.