11/15/2009

Comunicar en tiempos de confusión

antoniomonerris-2009

Alguien ha apagado la luz. Comunicamos casi a tientas. Y no es porque falta información. Es que la información habla de lo que acaba de suceder y no de aquello que es ya casi lo que está a punto de suceder.
Comunicar en tiempos de confusión implica no saber bien si tenemos que apuntarnos al futuro por miedo que el futuro no este del todo cocido.
Y por eso hoy Xavier Mir (http://www.iberoasia.org/entrevistas/x_mir.pdf ) tomando un “cafelito” me invita a ofrecer con neutralidad una solución de “Communications planning” que resuelva no “Cuánto”, ni “Cómo”, sino sencillamente “Qué” y “Por qué”.
Para él la cuestión está en estructurar un método que justifique y balance el papel de los medios tradicionales y los digitales.
No se trata todavía de que hacer, sino de que parte de pastel se trata y corresponde. En definitiva de “transaccionar” el paso de un mundo a otro; quizás sencillamente definir las porciones de esa nueva receta de comunicación.

antoniomonerris-2009
Pero la confusión y la oscuridad no solo está en articular “las superficies” sobre las que va a fluir la comunicación sino que el propio ser de la comunicación está en cuestión. Quiero decir que el “mensaje” nos resulta, más que nunca, elusivo.
Y es que nos damos cuenta que los juegos de persuasión, las retoricas acaban por ser cuestionadas por mentes furiosas y parece que nada funciona, que todo está en cuestión. Y llegan los apóstoles de la “comunicación-verdad” para los que no es válido ninguno de los trucos que definieron nuestras artes de seducción.
Y todo acaba en un tufillo de aparente “cinismo inteligente” en el que todo se dice a media voz, sin demasiada convicción, con ese deje resabido que me subleva. Y es entonces cuando lo creativo es aquello contenido y con pretensiones, que seguramente no es intrusivo pero que tampoco convence.
Tiempos confusos en los que de una parte estamos entrando en una realidad que combina lo masivo y lo único; tiempos a los que los viejos trucos y artes de prestidigitación comunicativa se les ve el plumero, pero en los que tampoco todavía nadie puede decir que las artes de persuasión por evidentes que sean han dejado de funcionar.
Veremos que pasa.
antoniomonerris-2009