Un espacio para compartir y discutir acerca del papel de la planificación estratégica de la comunicación y de marca, en cualquiera de sus ámbitos y planteamientos.
7/04/2014
«Manual de hacedores de lluvia: de testigos a actores del cambio»
Charla ofrecida en 5 de mayo de 2014 en la 5ª Jornada Netquest "La investigación Provocativa" en Barcelona. La ponencia explora las razones por las que en un entorno de cambio los servicios profesionales de investigación tienen que acompañar a empresas e instituciones con nuevas herramientas para resolver las incertidumbres que el cambio consustancial a nuestro entorno nos plantea.
El cambio y la transformación se convierten en algo que es preciso asumir y sistematizar. Todas nuestras propuestas y posicionamientos están sujetos a cada vez más acelerados procesos de cambios en los fundamentos y coyunturas que en un momento determinado los causaron y a los que respondían. Nuestros clientes nos piden respuestas que de alguna manera tienen que contemplar la transformación. De hecho le relación con aquellos que nos piden ayuda o consejo para sus marcas/empresas está basado en cambios y transformaciones que ponen en duda aquello que una vez se tuvo por fundamental y duradero. Y todo esto sucede en ciclos más cortos y acelerados, en más categorías y en más ámbito u entornos. Somos carne de cambio y deberíamos empezar a aceptarlo y conllevarlo.
La charla explora el papel que la información y el conocimiento como bases para la transformación y el cambio en un escenario de fragmentación, conectividad y cambios acelerados de ciclo, en los que nuestro papel necesita ser más implicado con proporcionar oportunidades y perseguir nuevos enfoques incluso cuestionando principios y fundamentos sólidos y confortables
10/19/2013
¿Lean Brand Thinking? pensamiento de marca que no se nota, pero deja huella
Escribía hace poco a propósito de este concepto y en un intento de plasmarlo casi sensorialmente usaba las siguientes palabras:
Que fluya, que no sea evidente, que no "huela" a marketing, que se intuya y no se piense, que se sienta y no se vea...
Era un intento por plasmar una manera de abordar la estrategia de marcas que se mueven en lo evanescente y a veces en lo aparentemente vacío de sustancia, cuando en realidad juegan con emociones, valores o conceptos que son profundos y significativos.
Se trata de hacer estrategia sin que se note y sin que se vea.
Estrategia que no interfiere con la espontaneidad en la creación pero tampoco con la espontaneidad del que la recibe a través de una creación que no puede valorarse por lo que en el fondo dice, sino por lo que de inmediato, sin que medie juicio, me hace sentir y desear expresar.
Ese Lean Thinking en el branding, oculta la insatisfacción y el miedo a perderse en sutilezas.
Prefiere que no le cuenten ni el cómo hemos llegado, ni le molesten con sonsonetes bastante pedantes, la verdad sea dicha (el “por mi culpa, por mi culpa, por mi gravísima culpa “viene aquí ni que pintado).
Es Lean Brand Thinking porque necesita que el consumidor no se vea invadido por consideraciones que coarten su espontaneidad.
Es Lean Brand Thinking, para dar profundidad intuida y susurrada a aquello que no la tiene, y que si acercamos demasiado la luz de la razón podamos ver su miserable falta de sustancia.
En fin Lean Brand Thinking que huye de todo lo que suponga vericueto y riesgo de confusión. Thinking que se agarra a unas pocas creencias y rechaza todo lo que sea superfluo y hasta académico.
Pocos conceptos, que cobran vida si generan memorables “emanaciones creativas” que no importa apesten a la luz de la inteligencia,.
Un modo de trabajar en él que hay que tener claro que nunca pagaran por el camino para llegar, ni asumirán el riesgo de perderse o de no ser capaces de seguir un argumento ligeramente sutil y matizado.
Es lo que es y nada más. Y “es” si se capta con la intuición y no con la razón.
Etiquetas:
account planning,
brand communications,
brand strategy,
branding,
estrategia,
marca
7/26/2013
BRAND CONTENT ¿Para qué te quiero? impacto del contenido en el negocio de marca
Para las marcas y las
empresas, los contenidos eran esencialmente parte de los canales de
comunicación de cuya interacción eran, a través de la publicidad, partícipes
invitados a regañadientes. Pero cuando por un lado los consumidores tienen la
oportunidad de fragmentar, desintermediar y descanalizar su relación con los
contenidos, y por otro, los medios de comunicación aportan sólo relativa configuración
de una unidad de mensaje (un canal es una línea editorial y una marca), y si le
sumas que en el entorno online la interacción con la presencia de las marcas
necesita generar atracción y tráfico, es entonces cuando las empresas y las
marcas dejan de relacionarse con los contenidos con pasividad y distancia.
Mi conversación necesita de hitos de interés más allá de lo
que hago y vendo y encima tengo que ganarme visibilidad, creando ocasiones de
interés que van más allá de los límites de una publicidad machacona y
previsible. Por eso hoy para las empresas los contenidos no son ya una
circunstancia y un mal necesario, sino que son el entorno y ecosistema en el
que existen y llegan a ser algo para las personas. Por eso usar los contenidos
como mercancía del modelo publicitario no es válida. Los contenidos son la base
de nuestra interacción de marketing, y el fluido que crea y sustancia las
marcas ante los ojos de los consumidores.
A través de los contenidos somos algo específico, porque nos
diferencian.
Desde los contenidos, adquirimos relevancia en los entornos en los
que el consumidor interactúa y se informa. Es con los contenidos como somos
algo que importa.
Especialmente para las grandes marcas, los contenidos son el
vehículo para ser referentes de la cultura y el ser de su tiempo. Casos como
Red Bull, demuestran que sus iniciativas de marketing crean fenómenos de masas
que se difunden eficazmente a través de nuevas fórmulas de difusión de
contenidos que en nada se parecen a los tradicionales canales de comunicación.
En
el proceso de desintermediación de los contenidos, las marcas deben dejar de ser
oportunistas gestoras de acceso a contenidos para convertirse en generadores de
identidad de marca a través de relatos que tienen sello propio e inconfundible.
Por eso la nueva era del branding y del marketing se define por una descarada y
valiente intimidad con los contenidos, por una búsqueda de relevancia a partir de
mi relato, por una obsesiva voluntad de crear o adquirir “materia prima de la atención”
que no es otra cosa que contenidos a través de los que el consumidor me brinda
una relación de mutuo valor.
Etiquetas:
brand,
brand content,
brand strategy,
branding,
marca
7/03/2013
Metabolismo audiovisual: en un mundo de pantallas lo que no sea audiovisual no será.
Mañana cada poro de su marca y de su empresa rezumará
contenidos audiovisuales que suplantarán en gran medida lo textual y lo
fotográfico.
Mañana cada departamento generará contenidos audiovisuales que se compartirán y replicaran.
Mañana el lenguaje de las empresas estará constituido por narrativas audiovisuales que explican e implican.
Mañana lo audiovisual dejara de ser propiedad de modernos escribas de la imagen, que como los antiguos se benefician de la ignorancia y vestían el oficia de narrar con imágenes de un ceremonial y complejidad que les daba poder.
La universalización de la demanda de contenidos audiovisuales generados de una forma regularizada y normalizada tiene dos causas:
Mañana cada departamento generará contenidos audiovisuales que se compartirán y replicaran.
Mañana el lenguaje de las empresas estará constituido por narrativas audiovisuales que explican e implican.
Mañana lo audiovisual dejara de ser propiedad de modernos escribas de la imagen, que como los antiguos se benefician de la ignorancia y vestían el oficia de narrar con imágenes de un ceremonial y complejidad que les daba poder.
La universalización de la demanda de contenidos audiovisuales generados de una forma regularizada y normalizada tiene dos causas:
La primera es la demanda. Esencialmente un mundo de
pantallas demanda hoy que sucedan cosas
interesantes en todas y cada uno de las pantallas. Por eso el sucedáneo del
antiguo anuncio de imagen fija en diapositiva o lo que es peor la declamación
de un pregonero, en nada satisfacen el imparable apetito de imagen narrada.
La segunda causa es el acceso a la generación de narrativas
audiovisuales gracias a la tecnología digital. Prácticamente todo dispositivo
digital es hoy un dispositivo generador de contenidos audiovisuales con
features de postpo y de editing que asombrarían a los más avanzados pioneros
del cine.
Por eso el modo de relacionarse con lo audiovisual va
cambiar en las empresas y las marcas:
>Audiovisualizar mi marca y mi empresa será más habitual y
normalizado.
>Las empresas metabolizaran de forma constante
contenidos audiovisuales digitales de manera regular y sistematizada, como
metabolizan el lenguaje escrito o la imagen fotográfica.
>Lo audiovisual será una forma común mi modo de
estar en la red.
> Lo audiovisual se entrecruzara con las
comunicaciones e interacciones; será una cosa pero también un modo de ser y
estar: un streaming dejara de ser una novedad para ser un puerta de
accesibilidad e inmediatez.
>Todo lo que no se convierta en una narrativa audiovisual
será literalmente un rollo caduco y poco sugerente.
Por eso lo audiovisual tiene que ser una
realidad on demand y ajena al día de la empresa para constituirse en una seña
de identidad de los que conciben sus marca como entidades “vueltas hacia
afuera”, abiertas y transparentes.
Es hora que comencemos a transpirar 25fps
de forma natural y sistémica, de forma eficiente (más que de forma low-cost de
forma easy-cost) y sobre todo de forma propia y diferenciadora, con voz que
nace de dentro.
Y es que lo que mañana no sea audiovisual, no será.
Etiquetas:
audiovisual,
brand content,
brand strategy,
branding,
change,
Contenidos,
insight,
Media,
planing
5/19/2013
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
