4/06/2007

¿Empiezan hoy Las marcas a suplantar viejas herramientas de integración social?

Semana Santa. Andalucía.
Viejas tradiciones atávicas que se transmutan con el tiempo a través de nuevos relatos o narrativas.
Las viejas esencias, los símbolos ancestrales, se renuevan en virtud a su valor como instrumentos de integración social.
Operan en el plano colectivo para dar respuesta a incógnitas y temores del ámbito mas intimo. Responden a preguntas permanentes y eternas. Pero trabajan también como elementos catárticos colectivos, capaces de no solo de ahuyentar incertidumbres, sino de hacernos sentir parte de algo más grande que nosotros mismos.
Pero la pregunta es si esos viejos elementos de integración social, hoy en muchos casos vacíos de simbología trascendente, podrán competir y convivir con nuevas estructuras y símbolos: el valor de representación arquetípico y simbólico de las marcas.Muchos de esos nuevos símbolos canalizan sentimientos colectivos de empatía y solidaridad.
Pero me pregunto, si esas nuevas estructuras simbólicas que pretenden aportar valores sociales y comunitarios para dar un valor adicional a sus propuestas “transaccionales” (los objetos y servicios que representan y valorizan) tendrán la capacidad de alcanzar niveles más íntimos y trascendentesPero más allá de las específicas creencias, lo cierto es que las incógnitas e incertidumbres trascendentes posiblemente no tengan lugar y espacio en ese nuevo sistema de símbolos.
Las marcas comerciales podrán recoger el halo de ancestrales arquetipos, es decir, participar de viejas emociones humanas. Pero lo cierto es que en si mismas no dan respuesta a nuestras intimas cuitas.
Lo único cierto es que las marcas evidencian también, aunque no respondan, sentimientos y aspiraciones colectivas. Se empapan de sentimientos profundos que de un modo u otro necesitamos canalizar.

Las marcas no serán quienes suplantan preguntas trascendentes ni lograrán articular mecanismos de integración social, si bien como decía participaran de emociones y simbologías que transformadas por la historia conviven en lo mas intimo de todos nosotros