2/04/2008

The pitch ... como debería ser


Todo se reduce ha encontrarle un significado. Se reduce a trascender lo evidente y construir algo que conecta y es significativo. Detrás de todo, más alla de todo, por encima de todo hay la necesidad de llenar de contenido aquello que no lo tiene.
Este pedazo de la serie Mad Men, dedicada a esa época dorada de Madison Avenue, esa que los de mi generación todavía tuvimos como referente (“The miror makers”, Reeves, Raimond Rubicam y otros) me parece un buen modo de expresar lo que nos gustaría hacer, el impacto que nos gustaría causar.
A través de la metáfora (y en este caso del significado de la nostalgia) esta escena intenta reflejar ese momento en el que hemos logrado ofrecer una visión que fascina al cliente.
Pero no nos llevemos a engaño. Estos momentos son efímeros y escasos. Han sido sustituidos por instantes de gracejo.
Una idea debería ser una visión y no un “juguete del intelecto”.
Son pocos los momentos en los que hoy nos es dado atrevernos a retar el prosaísmo. Y muchas son tambien los momentos en los que nos debemos enfrentar a la falta de visión de nuestra propia organización.
Disfruta esta escena. Es un buen ejemplo de un buen “pitch”