11/21/2008

Oda a los 38.844 fans del anuncio de Gas Natural



¿De dónde salen y de que sirven? La verdad es que para el negocio son una minucia o casi una anécdota. Y sin embargo existen.
¿Serán fruto de una operación orquestada? O tan solo resultado de la contagiosa hilaridad que provoca la campaña invernal de Gas Natural.
Están ahí. Significaran algo.
Soy un marciano en estos tiempos de socio-media. Tengo la sensación de vivir en un parvulario de niñatos internautas que hacen de cualquier gracia razón y objeto de la comunicación boca-a-boca. La anécdota graciosilla y pegadiza que encandila a post-adolescentes impera y campea aquí y allá. Son los tiempos ¿o es que yo soy un muermo?
Pero lo que merece ser recordado es que este espontaneo (¿?) movimiento de apoyo y seguimiento a la campaña de Gas Natural es un termómetro (y no es un ocurrencia afortunada) del stickyness de una campaña que genera empatía.
Al repasar de forma apresurada los comentarios que justifica que 38.844 personas se declaren fans de los spots de la campaña de invierno de Gas Natural aparece la simpatía del antihéroe, como una especie de personaje que refleja nuestras miserias matutino-invernales, un contra-tipo que no pierde la flema y ayuda a recordar con sorna todas esas veces en las que al salir de la cama se nos helaban las meninges y que la ducharnos descubríamos la gélida verdad de nuestra miseria mañanera.
En fin que los “anuncios” esa realidad a la que le hemos perdido afortunadamente el respeto son “juguetes” más cercanos al chascarrillo y al chiste popular. Son estos tiempos y estas gentes. Y así hemos de trabajar. Pero en el fondo de mi corazón clama una vocecilla airada: ¿Y de verdad pasa lo que tiene que pasar?