6/09/2007

Charlas con el Profesor Manel Masip : ¿Sabe hablar la ciencia pura a la sociedad ?

Explicar lo que esta más allá de lo pragmático y de lo prosaico no es fácil. Comunicar el sentido, utilidad y contribución de la Física Teórica, especialmente para un neófito como yo resulta a su interlocutor harto difícil.
El profesor Masip lo intenta. Supongo que en su mente se debe interrogar “¿Y como le explico yo a este vendedor de salchichas, pizzas, sopas y otros engrudos para que sirve un acelerador de partículas?
Miles de millones invertidos en manos de una casta de científicos, que como monjes de una nueva religión deambulan de universidad en universidad y como si siguieran una vieja tradición de raíz medieval visitan colegas de otros centros e intercambian saberes en un mundo ajeno a este otro mundo nuestro.
Manuel Masip es un viejo amigo, que como Profesor de Física Teórica de la Universidad de Granada se pregunta como explicar qué y sobre todo para qué hace lo que hace.
Estas raras avis viven en el fondo pensando hoy en un mañana incierto y lleno de incógnitas. Parece ser que necesitan ingentes cantidades de energía para alcanzar a comprender el espacio minúsculo. Supongo que saben que en esta ciencia de base está el futuro de dramáticos avances de las próximas generaciones. Necesitan probar experimentalmente lo que teóricamente ha sido concebido. Necesitan llegar con más energía a espacios más próximos. Alcanzar las dimensiones mas recónditas paradójicamente a distancias cada vez más ínfimas, requiere cada vez de mayor energía. ¿Para que? Tal vez para comprender el origen de nuestro universo. Para comprender y a través de esa comprensión dominar.
Tengo la sensación que esa “cruzada” científica capaz de sobrevolar sobre objetivos a corto plazo requiere la valentía de no estar seguro si la ruta emprendida es la correcta.
Pero ¿sabe comunicar la comunidad científica sus objetivos a largo plazo? ¿Por qué como percibo hay cada vez mas dificultades o inseguridad al convencer a los gestores públicos y representantes políticos de las inversiones y proyectos de retorno incierto y lejano?
Desde mi esquina apunto tras mi charla con Manel Masip algunas ideas:
1. la ciencia es “cultura”, es decir, parte de nuestro sistema de valores. Vivimos en una sociedad tecnológica y del conocimiento y la investigación científica en sus formas mas puras constituye el epitome de valores dominantes
2. la ciencia es vision, expectativa, oportunidad. Sin la ciencia el tejido social dejaría de confiar en el progreso y en la posibilidad de “addressing key issues”.
3. el proceso científico tiene contenidos finalistas pero además y de manera colateral necesita métodos y procesos de aplicación más primaria e inmediata. La búsqueda de conocimiento genera conocimientos y hallazgos colaterales que permiten generar valor mas próxima y directo
4. la ciencia en su estado mas puro construye y alimenta sistemas y redes de inteligencia colaborativa
5. el científico, como el experimentador artístico cuestiona y subraya grandes incógnitas
6. la ciencia es una decisión estratégica y por tanto un mecanismo o una apuesta por la el conocimiento como fuerza de superioridad y desde siempre como factor de dominio. Quizás ocurra como en las artes- el canon actual no cuestiona la exploración artística, asume la trasgresión artística como realidad. La ciencia, como las artes contemporáneas, no requiere de justificación. La ambición de cambio y exploración se asume como valor dominante de índole social. De la misma forma que los academicistas rancios han quedado relegados a corpúsculos de nula momentum social; así también la crítica socarrona hacia la ciencia en virtud a su utilidad inmediata y pragmática quedara cada vez más relegada a lo anecdótico.
En realidad la cuestión quizás no sea cual es el efectivo deliver de la ciencia, sino al contrario una sociedad que no alcance cierto nivel de ambición científica tal vez pueda cuestionarse no solo su competitividad, sino la dominancia de factores que determinan a una sociedad como momentum y expectativas de mejora.