9/28/2008

Lo dicho sobre lo no dicho en el debate entre McCain y Obama : Palabra de Gemma Saura de La Vanguardia (Con opiniones de un Obamaniatico)

©Simon Gentry

LA CARRERA HACIA LA CASA BLANCA
GEMMA SAURA - Barcelona - 28/09/2008
McCain : Seguro pero condescendiente



No es tan mediático como su rival, pero John McCain supo jugar sus cartas durante el debate. Experimentado en política internacional, el republicano proyectó una imagen de control y serenidad, según los expertos consultados por este diario. Pero al tratar a su rival como un aprendiz pudo parecer condescendiente.

Indumentaria. La asesora de imagen Montse Guals, de la empresa Qué Me Pongo, considera que McCain no lucía ni el traje ni la corbata adecuados. "Iba vestido para una reunión de tono conciliador, pero no para la intensidad de un cara a cara. Su indumentaria restó fuerza a su imagen. Tiene una cara redonda, con los rasgos poco definidos y el tono azul de su camisa, su traje no suficientemente oscuro, no ayudaban a proyectar sus ojos o su boca". Ella le hubiera vestido "con un traje azul oscuro, con camisa blanca, que le marcara la mandíbula y reforzara sus rasgos". Sin embargo, Guals destaca dos aciertos: el corte del traje en la espalda y la corbata rayada, dos toques modernos, de juventud.

Seguridad. La gestualidad serena, sinuosa, de McCain reflejó su comodidad con los temas abordados, opina Montse Guals. Antonio Monerris, fundador de la Asociación Española de Planificadores Estratégicos de la Comunicación, también destaca la serenidad de McCain, que logró aparecer tranquilo en todo momento y nunca perdió la compostura.

Despectivo con el adversario. Los analistas destacaban que McCain evitó el contacto visual con Obama durante todo el debate. Para Monerris, esta es una estrategia "para aislar al rival". "McCain no quiso concederle el beneficio del trato de igual a igual. Adoptó una posición de maestro. El sabio, el héroe, la autoridad, frente a un aprendiz", señala. La fama de irascible de McCain también pudo ser un factor, según Guals: "Quizá sus asesores le recomendaron no mirar a Obama para no encenderse, no tensar la cara".

Poco televisivo. "A McCain se le notó un hombre del siglo pasado, con menos conocimiento del medio", opina Monerris. "Parecía no ser consciente de que estaba en televisión. No miraba a la cámara, Su único punto de interés era el moderador".
© Buzz Killington

Obama : Impecable pero acorralado
Este primer debate era más difícil para Barack Obama porque la política internacional es donde su inexperiencia frente a McCain es más evidente. Por eso era importante proyectar una imagen de seguridad, con una voz firme, gestos contundentes, una mirada franca. Desde el punto de vista de la imagen, Obama fue presidencial e impecable... aunque no logró desplegar el carisma que le ha hecho famoso.
Dominio del medio. Obama es un animal mediático, un gran comunicador con un profundo conocimiento del medio televisivo. "Comprende a la perfección que, en televisión, la realidad no es lo que sucede en el plató, sino que la realidad es como esto se ve por la pantalla", subraya Antonio Monerris. "A diferencia de McCain, que apenas se dirige a la cámara, Obama empieza el debate mirando a ella. No sólo se dirige a su rival y al moderador, también a los espectadores que está en sus casas", señala.
El traje. Según Montse Guals, Obama no podría haber elegido una mejor indumentaria para el cara a cara. "Un diez para el traje, oscuro, y muy estructurado ( "le hacía unos hombros fantásticos"); un diez para la camisa blanca, que iluminaba su rostro y definía sus rasgos; un diez para la corbata, con un nudo ojo de perdiz... "que siempre da un toque seductor".
Interacción con el rival. Ante un McCain algo altivo, que en todo momento evitó dirigirse directamente a su rival, Barack Obama buscó el diálogo. Pronunció su nombre en varias ocasiones, intentó el contacto visual, "incluso en un momento, al hablar de Irán, le señala con el dedo", dice Monerris.
Carisma. Mucho se ha hablado de la magia de Obama, su capacidad para hacer vibrar a las masas, de arrancar las lágrimas a las audiencias. Sin embargo, este carisma pareció desactivado durante el cara a cara. "Ambos me parecieron contenidos y fríos. Obama, acorralado por su adversario, no logró volar y exhibir el carisma que le caracteriza, señala Monerris. Quizás el debate no es el mejor formato para Obama, "un hombre que necesita un discurso largo para generar ideas clave que tengan suficiente fuerza".

2 comentarios:

El Root dijo...

En cualquier caso, hay que reconocer que Barak Obama partía con una grandísima ventaja: una marca personal super potente, mucho mayor que la de Pallin (Mc Cain ni siquiera tiene marca)comparable a Kennedy en los sesenta.

Antonio Monerris dijo...

yo no dirìa que partía de una marca, sino que se ha construido como mensaje.
gracias por tu aportación