9/14/2008

Pihippis… ¿Qué son y que implican? : La fuerza de las palabras-concepto

Tener los oídos atentos a lo que sucede a nuestro alrededor es una fuente inagotable de estímulos y de ideas. Ideas tan sencillas pero tan contundentes que describen realidades que forman parte y a la vez transforman nuestra realidad.
Situación: últimos días del veranos
Lugar: Cadaques
Asunto: ¿a qué obedece una recurrente estética y actitud? ¿Por qué hijos de la burguesía denotan gestos y actitudes forzadamente casuales y anti-status? ¿Por qué el status es el no status?
La chispa: una ocurrencia que no formaba parte de mi lenguaje. El termino pihippi o pihippie.
Y todo cuadra.
Dado el nombre que cruza y une un poco de desprecio y otro poco de estereotipo, aparece el concepto.
Y no es otro que esos burgueses de gesto bohemio. Gesto que hoy es algo surfer, volcado al cuerpo y a la naturaleza. Profundamente consciente del status a base de aparentar no prestar atención a los viejos símbolos del status.
Lo que me interesa no es el concepto mismo (que es interesante y curioso, que surge del saber popular) lo que me fascina es como con las palabras-etiquetas evocamos observaciones y juicios de valor.
Con las palabras tratamos de acotar los fenómenos. Damos nombre pero sobre todo juzgamos.
Necesitamos de estos conceptos, a veces muy lúdicos para explicar lo nuevo.
Para muestra un botón ¿Conocéis el “Caproski”? el consumidor es extremadamente inteligente y percibe las identidades en transición y por eso redefine esa entidad intermedia entre Caprabo y Eroski consciente de que algo diferente está surgiendo o debería surgir…