5/14/2007

Vender Experiencias es entrar a fondo en las emociones y necesidades, dejando huella más allá de la finalidad objetiva e instrumental

El Experience Marketing supone ir mas más allá de los productos y servicios. Y lo percibimos cuando somos conscientes que algo está cambiando ...
- Comer en un restaurante ayer era escoger status o gastronomía
>Hoy es explorar, vivir o trasladarse
- Planear unas vacaciones ayer era escoger un destino
>Hoy significa “escapar” , “ponerse a prueba”, “vivir una aventura”, “crecer interiormente”
- Ir al cine ayer era escoger una “estrella
>Hoy significa vivir un “centro de entretenimiento”
- Tomar una café ayer era ... Tomar un café
>Hoy tomar un café o un helado es “un escape de la rutina de la vida”
De hecho todos los ámbitos del marketing de consumo tienden a orientarse a proporcionar experiencias y no solo productos tangibles y materiales.


Antonio Monerris - Attribution-NonCommercial-ShareAlike License

Pero ¿qué implica una “experiencia”?
- La participación e involucración individual en el consumo
-Un estado o actitud implicada física, mental, social y espiritualmente
- Un cambio de conocimientos, habilidades, recuerdos y emociones derivado de la participación
- La percepción consciente de haberse encontrado, perseguido o vivido algo a través de una actividad o evento
- Un esfuerzo dirigido a satisfacer una necesidad psicológica o interna del participante.

Algunos Conceptos sencillos pero radicales pueden servirnos para abordar un cambio de prioridades :
* un producto o servicio apelaba a una necesidad tangible o física
* un “experiencia” apela a necesidades internas de orden psicológico
> La industria de las experiencias crece porque aumenta la demanda de satisfacciones psicológicas
Hay marketers que “infunden” sus productos con experiencias adheridas que les proporcionan valor añadido, y tambien aquellos otros proveedores de servicios que usan experiencias para elevar el grado de satisfacción y diferenciarse de la competencia. Y en ultimo termino aquellos creadores de “experiencias” como aspecto esencial o central de su servicio.

Distinguir productos, servicios y experiencias no es fácil
porque forman un continuo sin limites precisos. Este continuo está determinado por la preeminencia de los beneficios de los productos o los beneficios de los servicios y como los elementos de experiencia reemplazan los componentes del servicio.

Este foco en las experiencias, que tiene algo de moda, implica construir no desde aspectos instrumentales o transaccionales, sino desde “inner needs”. En definitiva si soy una experiencia que es capaz de implicar y transformar soy parte de la realidad mas intima del sujeto. Sea a través de la proyección, identificación o la propia creación de experiencias como razón última de una relación de intercambio, en todo caso lo importante es que queremos adentrarnos en el cliente-consumidor, dejar impronta, profundizar en lo que le concierne y sobre todo superar lo mecánico y funcionalista.
Para concluir lo cierto es que la experiencia es en último termino la capacidad de superar una relación mecanicista y previsible. La experiencia es implicación, huella en la memoria que digerimos en nuestro interior y nos sirve para explorar dimensiones de nuestras emociones o bien desatar necesidades internas.
Experiencia es también “concernimiento”, sentimiento de contacto profundo aun cuando es instantáneo, respuesta que no construyen las palabras aunque intenten explicarlos.

Recogiendo de aquí y de allá hace ya tiempo confeccione una presentación que puede ser de interés para los que buscan, descubren y quieren manejar no solo lo que las cosas son sino lo que implican. Reflexiones para aquellos cuyos productos no son un objeto, sino un momento de vida cargado de significado.

Para más información y algo mas de claridad os invito a visualizar la presentación
Experience Marketing : Más allá de los productos y servicios http://www.slideshare.net/Monerris/experience-marketing-ms-all-de-los-productos-y-servicios