5/26/2007

Restos de un naufragio : ¿qué fue de aquellas neuronas que perdimos fabricando imposibles marcas en tiempos de la Quimera de Internet?


Ha pasado mucha agua bajo el puente. Hoy los sueños de Internet son realidades basadas en el creciente y significativo peso de Internet en todos los hábitos de información y consumo. Hoy, la burbuja de principios de los 2000 parece lejana.
Parece incluso que no queden cicatrices.
Y eso es bueno.
Porque sino el modo en el que un puñado de advenedizos nos explotaron a unos cuantos (eso si, ha conciencia y con la camisa abierta) no hubiera servido de nada.
Naturalmente queda la memoria.
Y de la perspectiva se aprende.
Sobre todo cuando relees una perdida presentación y te asalta la frase:

“Los usuarios de Internet tienen mas poder que el permitido por el teléfono o la televisión porque a diferencia de ellos pueden ser creadores, productores y usuarios al mismo tiempo...”

Y la frase pertenece a 1995, empiezas a pensar que tenemos la desgracia y la suerte de ser testigos de fenómenos que transforman en profundidad nuestra cultura.
Y por esos años también se escribía que Internet tenía un carácter o Nivel Transpersonal, por que Internet generaría un “colectivo”.Es decir, seria generador experiencias identitarias que van más allá de lo individual...
En definitiva ya en 1995 Bruce Murray afirmaba en “Society, Cyberspace and the Future” que Internet produciría cambios radicales en la manera de relacionarnos con nosotros, con otros, con el saber, con el poder, con el espacio, con el tiempo... “expansión” de nuestras expectativas personales.

¿Fueron años felices?

Pues no.
Se nos quedo a muchos un sabor amargo en la boca.
Nos dimos a cuerpo entero a la quimera de crear marcas a veces de la nada. Y lo hicimos para comités y tiburones de Private Equity que se fumaron miles de millones y lo que es peor “millones de neuronas”.
¿Volverá a pasar otra nueva quimera del oro? Es posible.
Lo importante es convencerse que el tiempo, la lógica, las magnitudes, la gravedad ,o vaya a saber usted qué, son inapelables.
Y que visión no es cabezonería.
La rueda de la fortuna tampoco ha dejado desde girar de aquellos años y las ideas megalómanas se han esfumado, y aquellos a quienes sonrió la suerte disfrazada de especulación, andan todavía “calentitos” de pasta, pero alguno ya ha caído al hoyo.
¿A que viene todo esto?
Le esta vieja presentación y no me digas que en tiempos de la “burbuja” no dimos el todo por el todo.
Quizás compartas conmigo que los signos de la social-media estaban escritos pero desdibujados y que nos “equivocaron” al hacernos creer que Internet era una tecnología o a lo máximo un medio cuando lo que es (y así se concibió) es un instrumento de intercambio y relación que genera nuevos lazos culturales.