5/05/2007

En la cooperación está la inteligencia

La inteligencia del futuro va a estar en relacionarnos con en el mercado no desde el estrecho punto de mira de la competitividad tradicional, sino desde la nueva capacidad de construir relaciones de colaboración que con menos esfuerzo nos proporcione más resultado.

En el futuro no dejaremos de competir.
Pero en realidad competiremos contra nuestras limitaciones y faltas de capacidad; competiremos con algunos cooperando con muchos.
En el futuro crearemos valor buscando antes los puntos de convergencia que los puntos de divergencia.
Estas nuevas ideas son difíciles de asumir cuando todavía pensamos en términos tradicionales, pero su fundamento es muy sencillo.


(¿qué hay más allá de lo autoritario-competitivo?)

El coste de oportunidad que representa negar la posibilidad de colaborar con otro para alcanzar a corto plazo metas y oportunidades que antes no estarían a nuestro alcance es imposible de asumir.
Cada vez más industrias han descubierto que es preciso hacer convivir la colaboración y la competencia. Y también son muchas las industrias que han descubierto que quienes son sus competidores no lo son en realidad.

La capacidad humana más significativa en su evolución ha sido la disposición a organizarse y cooperar, no a través de lentos procesos de cambio genético sino a través de capacidades cognitivas que hacen única a la especie humana.

Esa capacidad de intercambio y colaboración que hace miles de años se basaba en la superior comunicación entre individuos que es propia de los humanos, hoy vuelve a magnificarse con las nuevas tecnologías.

Quien no incorpore a sus habilidades la disposición y conocimiento para crear en común, para compartir y cooperar, posiblemente se quede encerrado en una forma anticuada e ineficiente de relacionarse con el mercado.

En la cooperación por tanto esta la inteligencia. En la cooperación esta la capacidad de crear valor adicional.
Los consumidores van a cambiar las reglas del juego a partir de su capacidad de organizarse gracias a una tecnología que proporciona transparencia y transversalidad, donde antes solo había opacidad e ineficiente jerarquía.

Recientemente Lucy Kellaway (FT, april 30 2007) escribía acerca de la competitividad excesiva, poniendo como ejemplo con British Airways había editado Casino Royale para obviar cualquier referencia de Richard Branson, o como en el “beauty department” de P&G parece ser que se denomina a L´Oreal como de “the evil empire”. Para Kellaway la intensa competitividad conduce a distorsionar el juicio y consumir un tan precioso recurso como es el tiempo. Ciertamente mi concepto de colaboración supera con creces está competencia “civilizada” y quisiera profundizar en una verdad mucho más profunda: más allá de atávicas competencias, es imposible totalmente que no existan territorios y ámbitos de colaboración que se basen en definir la competitividad en nuevos frentes y nuevos entornos. Desde la investigación de base a la relación con retailers, incluso la creación de plataformas transversales de relación con los consumidores para limitar la fuerza de los conglomerados de medios. Creo que incluso en el más feroz escenario competitivo existe ocasiones, oportunidades o retos para proyectos colaborativos o cuando menos para evitar un pensamiento competitivo recíprocamente destructivo como se daba en la guerra fría, en la que la victoria sobre el contrario incluía la propia autodestrucción

¿Qué significa colaborar o desarrollar habilidades cooperativas?

Significa concentrarnos en nuestras habilidades propias y adquirir la capacidad y actitud para construir modelos de colaboración con otros que aportan y sumen las suyas.
Es indudable que esa colaboración será difícil en ocasiones, que requerirá sistemas de valores compartidos, que exige foco en el resultado final y confianza y creencia de que solo sumando habilidades es posible alcanzarlo.

Mañana la gestión estará basada en la integración de conocimientos y maestrías dentro de un equipo u organización o entre equipos.

Mañana tendremos que aprender a que trabajen juntas personas y empresas que en apariencia están alejadas física y culturalmente.

Mañana deberemos obtener flexibilidad y reducción de costos fijos a través de mecanismos de colaboración que se podrán en marcha en base a proyectos y objetivos.

Quien no lo entienda será mas parte del pasado que del futuro.

En manos de cada uno está la posibilidad de operar con nuevas reglas y abrir nuevas posibilidades.

2 comentarios:

Razorbuzz dijo...

Uy, pues en España me da que aun hay unas cuantas empresas estancadas en el pasado. Yo creo que esta colaboración es más propia de otros mercados que del nuestro... quizá sea cuestión de cultura empresarial.

Antonio Monerris dijo...

Gracias por el comentario. Por cierto me gusta mucho vuestro blog. tiene frescura y descaro. Ya está en mi lista de links