5/20/2008

La agencia tóxica

Una agencia es tóxica cuando sus clientes no perciben ilusión y empeño.
Una agencia es tóxica cuando está gobernada desde el desdén y la petulancia.
Una agencia es tóxica cuando la guían prejuicios, ideas preconcebidas.
Una agencia es tóxica cuando no opina, no se moja, no se compromete.
Una agencia es tóxica cuando transita del miedo reverencial a la pomposa soberbia.
Una agencia es tóxica cuando sus empleados tiende a mirar de reojo antes de hablar, esperando aprobación. Una agencia es tóxica cuando es sorda a los avisos de desastre, por grande y fuerte que sea en el pasado.
Una agencia es tóxica cuando después de humillar, despreciar y herir pretende recomprar lealtades al primer amago de huida.
En fin, una agencia es tóxica cuando la gobiernan gentes y principios tóxicos.