6/13/2006

Mensaje a los ponentes del II Encuentro de planners Universidad Europea de Madrid

Pasó. Y habló mucha gente. Quizás con algún rubor, todavía con miedo de hacerse valer. Sin saber cómo y para qué. Con algún miedo de interferir y ser interferidos. Alguno empezó a hablar de herramientas y constructos. Se colaron estereotipos imberbes y también añejos contadores de batallas ya libradas. El tiempo fue poco para tanta ambición de decirse aquí estoy por fin. Se sembraron semillas, se crearon complicidades. Se alentaron egos y se apagaron algunos, no tantos como se debiera.
¿Y mañana?
Menos contorsionismo umbilical que quiebra el espinazo, mas efluvios de antropología cultural y las logías que valgan y que faltan. Mas hablar del pensar y sentir de las cosas. Algún algoritmo, que ya me toca saber lo que es. Dejar en carne viva el asunto y llegar a las entrañas de lo que no se puede tocar. Alguna cadencia porteña que inspire entre tanta aridez mesetaria y ridícula complacencia costera. Intercambio de fluidos neuronales con doctos y sabios. Dialéctica para gozo de las masas, como antiguo debate escolástico. Hijos de imperios viejos e imperios nuevos en lenguas sajonas. Auscultadores del alma humana. Gurus índicos, semitas o hijos de oriente ¿algo mas? Mas